Lenguaje administrativo claro

Activa las frases

autor: Urtzi Barrenetxea Iparragirre, 

Ya nos hemos referido en más de una ocasión a la incomodidad que supone leer textos extensos en la pantalla. Ten claro que si al visitante que llega a tu página web no le resulta agradable leer el contenido ofrecido, se dirigirá a otra página con la esperanza de encontrar el mismo contenido redactado de un modo más comunicativo.

Por lo tanto, debemos procurar que leer nuestros textos sea una tarea cómoda. En el post de hoy, tratamos otro factor que puede ayudar a conseguirlo: priorizar las frases activas en detrimento de las pasivas. ¿Pero de qué hablamos cuando nos referimos a frases activas?

Las preferidas por nuestro cerebro

De modo resumido, diremos que una frase activa es aquella que deja claro el quién y el qué. Ante textos compuestos por frases activas, nuestro cerebro no pierde el tiempo en conjeturas para determinar quiénes son los responsables de las acciones definidas.

Frase pasiva:
Se solicita la elaboración de un análisis jurídico de los aspectos económicos del proyecto por parte del departamento. En consecuencia, el coste real declarado por el contribuyente podrá ser objeto de comprobación por esta Administración.

Frase activa:
El departamento solicita la elaboración de un análisis jurídico de los aspectos económicos del proyecto. En consecuencia, esta Administración podrá comprobar el coste real declarado por el contribuyente.

La segunda frase especifica de modo más claro tanto la acción como el agente. En cambio, ante la frase pasiva, el lector debe transponer el orden de los contenidos para distinguir el sujeto y el verbo.

Además de resultar más comprensibles, existen otros argumentos en favor de las frases activas en los textos administrativos, especialmente en los textos electrónicos:

  • Mayor facilidad para detectar información concreta.
  • Frases más breves y dinámicas.
  • Textos más naturales.
  • Mayor concreción del rol de los agentes.

En relación con esta última idea, es destacable que las frases activas obligan a expresar el agente de las acciones indicadas. Por el contrario, una frase pasiva no identifica de modo tan claro el sujeto; e incluso se omite el propio sujeto, recurso habitual en textos administrativos (“el consentimiento se formalizará”: ¿Quién lo formalizará?).

El consentimiento al tratamiento automatizado de los datos se formalizará mediante el envío de un mensaje de correo electrónico.

Envíe un mensaje de correo electrónico para formalizar el consentimiento al tratamiento automatizado de los datos.

 Indicaciones claras

Ante cada frase pasiva, los lectores deben realizar una “reescritura mental” para transformar el patrón “algo es hecho por alguien” en el más habitual de “alguien hace algo”. En consecuencia, leer un texto administrativo puede resultar arduo en este sentido, por lo que existe el riesgo de que el lector abandone la lectura y se dirija a otra página.

Sin embargo, no defendemos erradicar la presencia de frases pasivas de los textos administrativos. En ocasiones, pueden resultar útiles. Por ejemplo, intercalar una frase pasiva en un texto puede romper la monotonía de nuestros textos. Con todo, debemos procurar que los textos administrativos especifiquen los derechos y obligaciones de la ciudadanía mediante indicaciones claras; para ello, las frases activas son la mejor opción.

Más información sobre frases activas en Comunicación electrónica. Propuestas para mejorar la calidad de los textos en pantalla (PDF, 12 MB).

Información legal © 2009 · Eusko Jaurlaritza - Gobierno Vasco

Euskadi, bien común