Marcadores discursivos, aliados efectivos

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autoría: Ander Gartzia Badiola, 

Supongamos que vamos conduciendo por la avenida principal de una ciudad. Nos aguardan numerosos semáforos y pasos de cebra de camino a nuestro destino. Pero, esta vez, parece que la suerte nos acompaña, y vamos viento en popa, cruzando en verde cada uno de los semáforos que vamos dejando rápidamente atrás. El viaje se hace ameno, y el cuerpo se va relajando cada vez más y más, mientras esbozamos una sonrisa al compás de la música que se escucha por la radio. Avanzamos sin soltar el pedal del acelerador, disfrutando del viaje.

Sucede algo parecido a la hora de leer un texto. Cuando el texto está bien estructurado, nuestra comprensión lectora trabaja a toda máquina, sin obstáculos. Nuestro cerebro es capaz de organizar la información recibida sin esfuerzo alguno, y, gracias a ello, logramos interiorizar el discurso de una forma natural.

Los marcadores discursivos o conectores del discurso son de gran ayuda para dotar al texto de una estructura clara. Su función principal es enlazar ideas o frases, pero también dar coherencia al discurso. Estos marcadores discursivos están formados por expresiones o unidades lingüísticas que enlazan distintas partes del discurso e indican la relación semántica entre ellas. A menudo, esta función la realizan los conectores:

"Yo no soy racista, pero..."

Los conectores adversativos o de oposición establecen un contraste entre dos ideas opuestas. De esta manera, nos advierten de que el enunciado siguiente es contradictorio a la conclusión manifestada en la oración precedente.

Los marcadores discursivos son de gran utilidad para el emisor, ya que, si los utiliza de forma adecuada, podrá fácilmente guiar al receptor a través del texto. De hecho, los conectores discursivos pueden aportar abundante información: estructura del texto, conexiones entre oraciones, intención comunicativa del autor, etc.

Ejemplo

 A pesar de que Amaia obtuvo muy buena nota en la prueba preliminar y respondió correctamente a casi todas las preguntas del segundo ejercicio, no se le dio nada bien la prueba oral, por lo que, finalmente, no ha podido aprobar el examen de inglés.

Normalmente, los conectores se sitúan al principio del párrafo u oración, de tal modo que el lector pueda identificar fácilmente la estructura del texto desde un principio. En el ejemplo anterior, el conector nos indica que la idea principal puede dar un giro final respecto a la oración subordinada.   

Si no ofrecemos “señales” al lector, corremos el riesgo de que se pierda en párrafos demasiado largos. Gracias a las “pistas” que ofrecen los conectores, el lector puede mantener la atención con mayor facilidad y, así, asimilar mejor la información que recibe.

El procedimiento de gestión de las subvenciones seguirá los mismos pasos en todos los casos. Ø El Instituto revisará la exactitud de los datos contenidos en la solicitud; Ø certificará que la persona solicitante cumple los requisitos para ser beneficiaria; Ø comprobará que el objeto de la subvención es el establecido en la normativa, Ø y analizará el interés público o las circunstancias especiales de carácter económico o social que puedan concurrir.

El procedimiento de gestión de las subvenciones se ajustará en todos los casos a los mismos criterios: en primer lugar, revisará la exactitud de los datos contenidos en la solicitud; en segundo lugar, comprobará el cumplimiento por parte de la persona solicitante de los requisitos para ser beneficiaria; en tercer lugar, comprobará que el objeto de la subvención es el establecido en la normativa reguladora; y, por último, analizará el interés público o las circunstancias especiales de carácter económico o social que puedan concurrir.

 

¡Pero cuidado! Los conectores deben utilizarse con moderación, ya que, de lo contrario, el texto puede perder fluidez.

 

Tipos de marcadores discursivos

En general, los marcadores discursivos se dividen en dos grandes grupos: por un lado, están los organizadores discursivos estructurantes, que marcan la organización y estructura del texto. Es decir, ordenan la exposición de ideas en un discurso e indican cuáles son las partes de ese discurso.

Inicio: Sirven para iniciar un discurso o parte de ese discurso.

  • Para ordenar el texto: primero, para empezar, por un lado/por otro, antes de nada, como veremos a continuación, a modo de introducción,
  • Para presentar un tema o una opinión: en cuanto a, respecto a, en relación con, según dice…, al parecer, no cabe duda, está claro,

Continuidad: Sirven para dar continuidad a las ideas ordenando la información en un texto: primero/segundo, después, después, para empezar/terminar, por un lado/otro, al mismo tiempo, más adelante, hoy/antes, etc.

Cierre: Sirven para indicar el final de un texto o parte un texto. Sirven también para resumir: en conclusión, para terminar/finalizar, en definitiva, en fin, a modo de conclusión, etc.

 

Por otro lado, están los organizadores discursivos semánticos. Su objetivo es establecer relaciones entre las diferentes partes que se pueden encontrar en un discurso. 

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Es cierto que existen muchos más marcadores discursivos que los mencionados. Además, es posible que algunos puedan aparecer en varias categorías al mismo tiempo. Sin embargo, esto no significa que sean intercambiables en todos los casos. Cada conector puede aportar matices distintos que influyen en la interpretación de la frase, por lo que será necesario evaluar su pertinencia y significado en cada contexto.